Historia de la JCA

 

Para la década de los 60 comenzó a surgir una preocupación sobre el desarrollo y su efecto en los recursos naturales y el ambiente de Puerto Rico. Ante esta preocupación, la Cámara de Representantes creó una Comisión Especial para estudiar lo relacionado con la conservación de los recursos naturales y el ornato. El resultado de estos estudios propició la creación de una Secretaría Auxiliar de Recursos Naturales, adscrita al Departamento de Obras Públicas.
Aunque esta Secretaría atendió los problemas ambientales que confrontaba Puerto Rico, era imperativo formular una política pública ambiental para la Isla.

Ante esta preocupación, el Gobernador de entonces, Luis A. Ferré,  promueve la creación de la Ley de Política Pública Ambiental de Puerto Rico (Ley # 9 de 18 de junio de 1970), que a su vez, crea la Junta de Calidad Ambiental, con el fin de establecer una política pública que estimule una deseable y conveniente armonía entre el hombre y su medio ambiente, para fomentar los esfuerzos de impedir o eliminar daños al ambiente y para preservar la salud y el bienestar del hombre.

Originalmente, la intención de la Legislatura fue crear una Junta asesora al Gobernador sobre política pública ambiental y con funciones normativas relacionadas con la fiscalización de esa política pública. Con dicha base se creó el Departamento de Recursos Naturales, con la responsabilidad de administrar los recursos naturales, considerándose éste como ayudante de la Junta de Calidad Ambiental.

A la Junta de Calidad Ambiental se le asignó, pues, la tarea de establecer el desarrollo socioeconómico de nuestra isla, de acuerdo a la óptima calidad del ambiente. Esta tarea está dirigida por la Junta de Gobierno de la Junta de Calidad Ambiental, la cual está compuesta por tres miembros asociados, los cuales son nombrados por el Gobernador. Uno de estos miembros actúa como Presidente de esta Junta de Gobierno y de la Junta de Calidad Ambiental.

Por su parte, la actividad operacional de la Junta se lleva a cabo a través de las Áreas de Calidad de Agua y Calidad de Aire, el Programa de Control de Contaminación de Terrenos, el Área de Control de Ruidos y el Área de Asesoramiento Científico.

Por 30 años, la Junta de Calidad Ambiental ha logrado establecer la política pública que rige nuestra sociedad. Esto, unido a la ayuda que le brindan las agencias federales, como la Agencia Federal de Protección Ambiental, han hecho posible que podamos disfrutar de la calidad ambiental que posee nuestra isla. 
 
Hoy, la Junta de Calidad Ambiental continúa trabajando para proteger la calidad del ambiente, mediante el estudio del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza, y el control efectivo de la contaminación del agua, del aire, de los terrenos y la contaminación por ruido, para así propiciar una mejor calidad de vida a toda la ciudadanía.