Llamado Urgente a la Comunidad
 

Los asesinatos de mujeres en Puerto Rico no cesan con su secuela de dolor y angustia. Tristemente destacan a nuestro país en el mundo ya que superamos en asesinatos de mujeres a todos los 50 estados norteamericanos y a los países europeos.

Debemos detenernos a pensar por qué.  Todas las personas en Puerto Rico tenemos que reflexionar sobre como estamos contribuyendo y abonando para detenerla.  Esto es un problema de todos y todas. Debemos examinar también que hacemos para promoverla y fomentarla.

Examinemos los chistes que hacemos, que degradan, humillan y ofenden a las mujeres como objetos de propiedad, objetos que no piensan, ni sienten. Examinemos los programas de radio y TV, la música y los artistas que patrocinamos y como presentan a las mujeres como cosas que se pueden tocar, manosear, poseer, insultar y golpear. Examinemos como reaccionamos ante las acciones y conductas de figuras públicas que agreden a mujeres y como al respaldarlos incondicionalmente minimizamos la gravedad del problema de violencia contra las mujeres. Examinemos nuestra propia violencia hacia los integrantes de nuestra familia, entre nuestras amistades y en nuestras comunidades. Examinemos nuestra propia reacción ante los asesinatos de mujeres en nuestro país y como hay sectores que culpan la ley, que culpan las ordenes de protección, que inclusive culpan a las mujeres.

Les urgimos a que inmediatamente se unan para evitar que la próxima víctima sea su hija, su  hermana, su amiga, su comadre, su vecina, su compañera de trabajo.

Todos y todas podemos hacer algo hoy mismo. ¡Hazlo!

En la familia:

  • Reconocer la peligrosidad de las situaciones de violencia doméstica y no juzgar a la víctima.  Sólo así podemos lograr empatía y ofrecer ayuda.
  • Reconocer las fortalezas de la mujer que sufre la violencia y validar sus esfuerzos para protegerse y salir de la relación maltratante aunque no siempre lo logre.
  • Ayudar a la víctima a  preparar un plan de escape para un caso de emergencia.
  • Avisar a la Policía si conoces que está en riesgo la seguridad y la vida de una mujer de tu familia y sus hij@s.
    En la escuela:
  • Orientar a l@s estudiantes sobre qué es la violencia doméstica y sobre cómo prevenir el maltrato en sus relaciones de pareja.  Buscar recursos especializados si es necesario.
  • Identificar situaciones de violencia entre las parejas de novios y referir a l@s trabajadores(as) sociales para su intervención.
  • Ofrecer alternativas a l@s jóvenes sobre cómo buscar orientación y ayuda para manejar situaciones de violencia en sus relaciones de pareja y en sus hogares.
  • Promover    criterios  no  sexistas   (de  igualdad  para  las  niñas / las   jóvenes   y  los niños / los jóvenes)  en cuanto  a:  normas  de   disciplina,   tareas   solicitadas, participación en clases, deportes y otras actividades extracurriculares y selección de temas y proyectos para las clases.
     

En el centro de trabajo:

  • Adiestrar a l@s supervisores/as para reconocer señales de violencia doméstica entre sus empleadas y compañeras de trabajo. Ofrecerles apoyo y orientación sin juzgarlas ni criticarlas. La discreción, la confidencialidad y la solidaridad son la clave.
     
  • Adiestrar al personal de seguridad para atender y documentar adecuadamente las situaciones de violencia doméstica.
     
  • Mantener un Banco de recursos que incluya los procedimientos y lugares donde obtener orientación y protección.
     
  • Hacer ajustes de horarios, tareas y ubicación para garantizar la seguridad de las víctimas de violencia doméstica.
     

En la iglesia:

  •  Identificar situaciones de violencia doméstica en la comunidad y ofrecer orientación y apoyo a las mujeres afectadas.
  • Educar a la comunidad religiosa sobre la violencia doméstica y sobre la importancia de no aplicar criterios sexistas al intervenir con mujeres víctimas de maltrato.  Contactar  recursos especializados en el tema para ofrecer adiestramiento a las personas que orientan y aconsejan a las mujeres y hombres de la comunidad.
  • Ofrecer servicios voluntarios de apoyo a los albergues de protección para mujeres y niñas víctimas de la violencia doméstica.
  • Ofrecer servicios de albergue temporero a las mujeres víctimas de violencia doméstica y a sus hijos.
     

En las organizaciones profesionales y recreativas:

  • Apoyar las leyes y la política pública que se presente para proteger y orientar a las víctimas de violencia doméstica.
     
  • Respaldar económicamente y con trabajo voluntario a los albergues para protección de mujeres víctimas de violencia doméstica y sus hij@s y a otras organizaciones comunitarias que ofrecen servicios especializados a esta población.
     
  • Promover actividades educativas y proyectos especiales sobre violencia doméstica y la igualdad entre los géneros para sus miembros y para la comunidad en general
     

En la comunidad:

  •  No juzgar a las mujeres en situaciones de violencia doméstica, sólo así podemos lograr empatía y ofrecer ayuda.
     
  • Solicitar la intervención de la Policía cuando se conoce que la seguridad de una mujer y sus hij@s está en riesgo.
     
  • Ofrecer albergue temporero a mujeres y niñ@s de otras comunidades que necesiten un lugar seguro.
     
  • Desarrollar orientaciones y grupos de apoyo para mujeres que contribuyan a prevenir e intervenir efectivamente con la violencia doméstica.  Éstos pueden reunirse en  iglesias,  escuelas,  centros comunales y otros.
     

En la empresa privada:

  • Relocalizar a la víctima de violencia doméstica
     
  • Acompañarle y brindarle apoyo

  • Incorporarse o apoyar a grupos comunitarios que trabajan en beneficio de las mujeres víctimas de violencia
     

 SI ESTÁS EN UNA RELACIÓN DE VIOLENCIA…

  •  No lo veas a solas para decirle que vas a terminar la relación.
     
  • Cambia la cerradura de la casa y ten los números de emergencia y un celular accesibles.
     
  • Advierte a tus familiares, compañeros de trabajo y vecinos que no le den información sobre ti.
     
  • Solicita una orden de protección del tribunal.
     
  • Llama al 911 o al cuartel si merodea tu residencia, lugar de empleo o estudio.
     
  • Múdate con un familiar o a un albergue, son libres de costo.
     

La violencia contra las mujeres es el resultado de nuestras visiones de las mujeres y de las relaciones entre los hombres y las mujeres. Para detenerla hay que ver a las mujeres como iguales, merecedoras de respeto y como seres humanos con iguales derechos y capacidades sobretodo en la relación de pareja, en el matrimonio, en la convivencia, en el noviazgo.

¡RECHACEMOS LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES!

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